Congreso Vitoria: ¿La genética determina a un deportista de élite?

0

En muchas ocasiones los aficionados al deporte ven a sus ídolos como seres especiales, hechos con otra genética, pero la predisposición celular de las estrellas ayuda a que hayan llegado al “top” de sus especialidades, pero no ha sido determinante.


Así lo explica a Efe David Celorrio, el director científico de Baigene, una empresa de biotecnología ubicada en Álava desde 2013 que se dedica a realizar pruebas de ADN a deportistas, aficionados y profesionales, para establecer unas pautas personalizadas de alimentación y entrenamiento.

ETL – Junio 2019

Celorrio, que ha trabajado con futbolistas como Aritz Aduriz y Mario Suárez, el atleta Martín Fiz y los ciclistas Joseba Beloki y los del equipo Bahrain Merida, asegura que ya han comprobado que conociendo la genética de los deportistas y los factores ambientales que les afectan su rendimiento mejora entre un cinco y seis por ciento con unas pautas personalizadas.

Este doctor en nutrición y deporte reconoce que a día de hoy no se puede determinar que una persona está destinada genéticamente a ser un “campeón” en alguna modalidad deportiva, porque influyen muchos aspectos para que logre el éxito en este ámbito.

La genética sí puede suponer una diferencia de entre el 25 y el 75 por ciento en el rendimiento de un deportista, pero “no es determinante para casi nada”.

“Si yo tengo una disposición genética muy grande a hipertrofiar si no voy al gimnasio no hipertrofio”, explica Celorrio, quien insiste en que conocer los marcadores genéticos de las personas “da ventaja” con respecto a otros deportistas porque permite mejorar las circunstancias que posibilitarán su éxito.

Aclara que “no hay diferencias genéticas entre los deportistas de élite” y las personas de la calle, y recuerda que hay estudios hechos con poblaciones escogidas, como equipos de fútbol completos o nadadores de alta competición que confirman que no se dan marcadores diferentes con la población general.

“Lo que ocurre es que esas personas ‘elegidas’ se han encontrado con unos factores ambientales que les han posibilitado que aparecieran las ventajas que puedan tener genéticamente”, dice.

Por ello es muy importante conocer factores como la fatiga metabólica, la tipología de las fibras musculares, la capacidad aeróbica, la asimilación de las grasas, la utilización de carbohidratos o la forma de asimilar la cafeína para encontrar una estrategia óptima” personalizada que combine el entrenamiento y la alimentación.

“Muchos deportistas toman suplementos alimenticios porque estudios científicos han demostrado que son buenos, pero sin saber si lo necesitan y en qué dosis”, recalca el experto, que insiste en que en estas cuestiones no sirven de nada, es “el café para todos”.

En el laboratorio en el que trabaja desde 2013 también están investigando sobre la disposición genética de los deportistas a sufrir una determinada lesión y, en colaboración con el prestigioso traumatólogo Mikel Sánchez, en tratamientos personalizados de fibrosis con factores de crecimiento.

Insiste en la necesidad de que cada deportista reciba una atención personalizada porque hay ocasiones en las que cuando uno está lesionado no mejora pese a hacer lo mismo que otros con la misma lesión, o unos obtienen mejores resultados y otros no.

Celorrio destaca que hay veces en las que “personas que, en principio, tenían mejores cualidades genéticas que otros no han encontrado el entrenamiento óptimo y se han quedado en el camino” e insiste en que la genética no es determinante para el triunfo de un deportista, porque, “a veces, hay otros factores, como la fortaleza mental, que son mucho más importantes”.

El director científico de Baigane participará la próxima semana en el primer Congreso Internacional sobre Medicina y Traumatología Deportiva que se celebrará en Vitoria y al que acudirán más de una veintena de reputados médicos deportivos.

Entre otros, asistirán como ponentes Pilar Doñoro, coordinadora del área médica de la Federación Española de Baloncesto; Damir Hudetz, traumatólogo y jefe de servicio del Hospital St. Catherine Speciality de Zagreb (Croacia); la fisioterapeuta y terapeuta-ortopédica italiana Michela Galizzi, y el quiropráctico norteamericano Jason Wersland. EFE

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here